Tanto
la comida como el arte cinematográfico, son aspectos culturales y creativos. Dos
vehículos más que eficaces de comunicación masiva.
El cine produce un
placer audiovisual que abre en los espectadores distintos apetitos y
sensaciones, entre ellas, las emociones, las pasiones, el erotismo y la
gastronomía
La gastronomía, es el término griego que remite al estudio de la
relación del hombre con su alimentación y su entorno. Dicha disciplina analiza
varios componentes culturales, cuyo eje central es la comida.
Nada más íntimo y vital que comer: al incorporar alimentos,
hacemos que éstos accedan al máximo de nuestra propia intimidad. Lo que
ingerimos se convierte en nosotros mismos, en nuestra sustancia íntima.
Famosa es la frase popular: somos
lo que comemos.
En este sentido, y una de las primeras singularidades respecto al resto de los animales, es que el hombre es un ser omnívoro, y según Claude Fischler, el hecho de ser omnívoro, en primer lugar, lo hace portador de autonomía, de libertad y de adaptabilidad. Puede subsistir gracias a una multitud de alimentos y de regímenes diferentes, es decir, de ajustarse a los cambios de su entorno. Puede sobrevivir a la desaparición de ciertas especies de las que se alimentaba; puede cambiar de ecosistema. Pero esta “libertad”, al mismo tiempo se asocia a su dependencia: la de la variedad. Para obtener todos los nutrientes necesarios necesita de más de una comida, no como lo hacen ciertos animales que subsisten a partir de un solo alimento. En cambio, el hombre tiene necesidad de una variedad mínima. De esta variedad o combinatoria, nace el arte de la cocina.
En cuanto a la
relación entre el arte gastronómico y el arte cinematográfico, esta se inicia
desde el principio del cine, a finales del siglo XIX. De ahí que se pueda
establecer una historia de la cocina a través de la historia del cine, desde
los primeros films del cine mudo hasta los más actuales. Hay escenas memorables
que nos remiten a la relación entre el cine y la comida, desde los Hermanos
Lumière, pasando por Charles Chaplin, Buster Keaton, el “gordo y el flaco” o lo
macabro e impactante en escena de Anthony Hopskin como Hannibal Lecter; “Un
encuestador una vez trató de hacerme unas preguntas. Me comí su hígado con unas
habas y un buen Chianti”. (Hannibal-2001)
Sin embargo, el primer film, donde la comida es presentada con mayores detalles y sofisticación, ya que están enmarcados en escenas de banquetes y fiestas, es Cleopatra (1917) de Gordon Edwards, basada en la tragedia de Shakespeare Antonio y Cleopatra, con la actuación de la diva del momento Theda Bara.
Otra escena, imitada hasta el cansancio en varias películas es en la que Chaplin coloca dos pancitos en tenedores e imagina que son dos piernitas que bailan.
En su otra obra maestra “Modern
Time” (Tiempos Modernos - 1936), Chaplin es sometido a una
máquina de alimentación automática para dar de comer a los obreros de la
fábrica, y así eliminar el receso del almuerzo, y que estos no dejen de
producir.
Hace un par de días volví a tener la
oportunidad de ver la película de Jon Favreau, “Chef”, en este film, Jon Favreau (actúa y
dirige) es un reconocido chef que ama la cocina, pero en el restaurante donde
trabaja no le permiten ser muy creativo. Su dueño (Dustin Hoffman) prefiere mantenerse con lo
tradicional y seguro, antes que arriesgarse por nuevos sabores. Sin embargo, la
aparición de un crítico gastronómico (Oliver Platt) con influencia en las
redes sociales le obliga a replantear y
recuperar su promesa, mientras reconstruye a su familia
Realiza junto a su hijo y su mejor amigo
(John Leguizamo), un tour desde Florida hasta California en un Food-truck,
preparando un increíble y delicioso sándwich cubano que se vuelve viral gracias
a la astucia en las redes sociales de su pequeño hijo.
Así como esta producción, hay miles entre mis favoritas, no terminaría de mencionarlas a todas. Lo que si tengo que contarles, el cine y la cocina son mis pasiones, una feliz enfermedad incurable la cual uso como escape de la realidad.

Muy buen artículo
ResponderBorrarLas referencias son excelentes, el matrimonio entre cine y cocina es desde siempre
Gracias por su opinión
BorrarMe gusta el cine y disfrutar de buena comida y no había visto que juntos forman una excelente simbiosis.
ResponderBorrarMuy bueno su artículo
Gracias por su opinión
BorrarExcelente
ResponderBorrarGracias
BorrarInteresante el contenido, muy bueno
ResponderBorrarGracias
BorrarSoy fanático de las películas de Hannibal y sus escenas son impresionante
ResponderBorrarMuy bueno este artículo
ResponderBorrarGracias
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